ALCANZAR METAS DESDE EL DISFRUTE

Cualquier meta o deseo que tengamos es alcanzable desde el disfrute. La maestría es el equilibrio del Ser.

Un programa muy instalado a nivel social en nuestro inconsciente es el de trabajar desde el esfuerzo. Conseguir nuestros propósitos desde el trabajo duro.

La  expresión «merece la pena» ya nos lo indica. Algo a alcanzar merece-la-pena, es decir, merece pasar penurias para llegar a ello. Y es una expresión de uso cotidiano en el habla hispana.

¿Existe otra alternativa?, ¿tenemos otra elección? Por supuesto. Sí. Y además nos llevará muy lejos. Pero debemos entrenarnos para ello. Entrenar nuestra mente.

Aprender a Ser antes de decidir, de actuar.

En ese momento, todas nuestras intenciones estarán alineadas con nuestra verdadera esencia. Con quienes realmente somos. Y el día a día será fácil, próspero y desde el disfrute.

Son nuestro esquemas mentales, nuestro sistema de creencias inconscientes, quienes nos dictan esa frase en nuestro interior que narra: «no es posible. A mi no me enseñaron así. ¿Cómo voy a obtener mejores resultados si me dedico a disfrutar?». Nada más lejos de la realidad.

¿Requiere entrenamiento? Sí, mucho. Requiere constancia, disciplina, y pasión. ¿Requiere esfuerzo? No, en absoluto. Precisamente se trata de eso. Seremos mucho más enérgicos cuando nuestra energía se alimente de nuestra conexión con nuestro propio Ser y dejen de existir fugas energéticas en nuestro cuerpo físico que provienen del bullicio de la mente. Simplemente nuestra energía está concentrada en un punto de enfoque que nos expande desde la pasión.

Photo by Craig Garner